Hacia 1885, los frailes agustinos del Convento de Santiago, movidos por su celo apostólico y el ardiente deseo de evangelizar la cultura y formar a la juventud, decidieron abrir una escuela. Soñaron con un espacio donde los jóvenes pudieran buscar la verdad, cultivar las ciencias y la fe, y ser constructores de la Ciudad de Dios en medio de los hombres. Desde entonces han transcurrido 140 años de servicio al país y a la sociedad, camino que hoy celebra nuestra comunidad educativa del Colegio San Agustín.
El jueves 28 de agosto, solemnidad de nuestro Padre San Agustín, patrono de nuestro colegio, fue un día de fiesta y gratitud. Celebrar a San Agustín es mucho más que recordar a un personaje del pasado: es celebrar nuestra identidad como agustinos, buscadores inquietos de la verdad, que caminamos en comunidad y en libertad.
La jornada comenzó temprano con la Santa Misa, presidida por el Padre Provincial de los Agustinos en Chile, Fray José Ignacio Busta Ramírez, OSA, acompañado de nuestro Director de Pastoral, Fray Félix García Figueroa, OSA, y de Fray Carlos Henríquez Cancino, OSA, quien en años anteriores sirvió también en el colegio.
Antes de finalizar la Misa, se realizó la bendición y entrega de los pines conmemorativos a los estudiantes de IV° Medio que este año finalizan su etapa en nuestro colegio. Este momento, siempre esperado y emotivo, no es un simple gesto simbólico: ese pin los identifica para siempre con el Colegio San Agustín y con los valores que han cultivado a lo largo de su vida escolar.
La celebración continuó con diversas actividades preparadas para toda la comunidad: momentos de compartir, de encuentro y de juegos. Los estudiantes de IV° Medio disfrutaron además de un desayuno especial junto al Consejo Directivo, Docentes del Ciclo y a los Hermanos Agustinos.
Entre las actividades más significativas de las alianzas destacó la confección de alfombras en honor a San Agustín, expresión de trabajo en equipo y creatividad. Luego, los estudiantes de Enseñanza Media participaron en el concurso “¿Quién quiere ser agustino?”, donde pusieron a prueba sus conocimientos sobre la vida de San Agustín, la Orden y la historia de nuestro colegio.
Este día fue memorable no solo por las actividades realizadas, sino sobre todo por lo que buscamos a través de ellas: profundizar en nuestra identidad y espiritualidad agustiniana, viviendo con alegría la interioridad, la comunidad y la libertad, tal como lo hemos intentado a lo largo de estos 140 años de historia.
De corazón deseamos a todos los miembros de nuestra comunidad —estudiantes, docentes, funcionarios, padres de familia y apoderados— una muy feliz Fiesta de Nuestro Padre San Agustín y un fecundo 140° Aniversario de nuestro Colegio.
Anima Una et Cor Unum In Deum