Viernes Santo, día de silencio, recogimiento y contemplación ante la cruz del Señor, nos reunimos por la tarde para meditar comunitariamente los misterios de la Pasión mediante el rezo del Vía Crucis.
La oración se realizó caminando por los patios de nuestro colegio, contando con la participación de estudiantes, apoderados, profesores y directivos, quienes guiaron las distintas estaciones, permitiendo que toda la comunidad se sintiera parte del camino de la cruz.
Posteriormente, en la capilla, celebramos la Liturgia de la Pasión del Señor y adoramos la Santa Cruz, que de ser símbolo de castigo y sufrimiento se ha convertido para nosotros en signo de victoria, esperanza y consuelo.













